¡La luna nueva de 2026 es un verdadero momento de renovación! Es el momento ideal para tomar distancia y reflexionar sobre lo que realmente deseas. ¿Lista para afrontar nuevos desafíos? Este es el instante perfecto para iniciar un proyecto que te importe o asumir compromisos importantes. La luna y el sol están alineados, ofreciéndote una hermosa oportunidad de sembrar intenciones claras y firmes.

El cielo se muestra sereno y te permite tomar decisiones con calma, sin apuros. Sientes esa energía sutil pero presente, dispuesta a apoyarte en tus iniciativas. Es un buen momento para establecer bases sólidas, diseñar un plan de acción o simplemente comenzar algo nuevo con confianza serena. La luna está ahí, suave, lista para acompañarte hacia lo que anhelas. Es tiempo de inicios y nuevas aventuras. Vas por buen camino.
El 18 de enero, la Luna nueva está en Capricornio
Con la Luna nueva en Capricornio, el cielo te anima a lanzarte sin titubeos. Este signo de Tierra no bromea con la organización: quiere algo sólido, bien construido y serio. Pero cuidado, ¡nada de encerrarse en una rutina polvorienta! Esta lunación sacude viejos hábitos y aporta aire fresco a tus planes. Entre bastidores, se mueve un hermoso ballet planetario: Venus, Mercurio, Marte y el Sol se encaminan directamente hacia Acuario... y eso no es ninguna casualidad.
Plutón marca el tono: envía un rotundo "basta" a lo que ya no tiene sentido. Si sientes ganas de renovarte, síguelas. Entre el Capricornio que estructura y el Acuario que sacude, se abre una nueva etapa. Se trata de libertad, ideas brillantes y decisiones que te sientan bien. Es el momento de romper la rutina, reorganizarte y atreverte con algo que te refleje de verdad. Tienes todo lo necesario para hacer limpieza, dejar atrás planes obsoletos y construir un futuro que te ilusione. Adelante. Si surge alguna duda, deja que se convierta en motor de claridad y no en freno. Este 18 de enero, se trata de construir con una mente abierta al cambio. Tienes todas las cartas en la mano. ¿Lista para jugar?
17 de febrero: Luna nueva en Acuario
La luna nueva se instala entre Acuario y Piscis, entre invención e intuición. Este cielo híbrido te empuja a pensar de forma diferente, dejando también un gran espacio a lo que sientes. Lo inesperado llega sin aviso: Urano, en tensión con el Sol, sacude la rutina como una descarga eléctrica. Marte, siempre listo para actuar, acelera el ritmo: tus ideas toman forma, tus deseos se encienden y todo vibra con entusiasmo.
Dos días después, el Sol entra en Piscis y se une a Venus y Mercurio. El ambiente se vuelve más suave, sensible y tierno. Nos miramos distinto, hablamos con el corazón y soñamos con más intensidad. Tu intuición se agudiza, tus palabras llegan al alma y tus proyectos adquieren un tono más sincero e inspirado. Venus se entiende bien con Júpiter: el ambiente afectivo se calienta y los gestos sinceros tienen efecto. Marte añade una chispa más apasionada. Este cielo no permite quedarse quieta; remueve para mostrar lo que merece construirse. Es hora de avanzar sin engaños. Una etapa se cierra y una visión más clara toma forma.
19 de marzo, Luna nueva en Piscis
Con la Luna nueva en Piscis, no se trata de forzar, sino de respirar, escucharte y dejar que hable lo que llevas dentro. El cielo se vuelve suave, algo borroso, un poco soñador. Tus pensamientos se dispersan, los recuerdos vuelven, tus deseos cambian de tono. Neptuno despierta tu sensibilidad, te hace más receptiva, más abierta… pero no menos clara. Y Urano, el agitador del zodiaco, le pone chispa a tus intuiciones.
El Sol en Piscis ilumina lo que de verdad te conmueve. Sientes que algo termina, pero sin ruido: una transición suave, un paso al costado, las ganas de otra cosa. Y de pronto (¡pum!) Venus en Aries llega para encender tus deseos. Sacude el corazón, las ganas, las decisiones… Te remueve, pero también te despierta.
Mercurio retrógrado baja el ritmo, no para fastidiarte, sino para que puedas revisar todo con calma. La primavera se siente cerca. Y tú, lista para pasar la página, despacio, pero de verdad.
17 de abril – Luna nueva en Aries
Con la luna nueva en Aries, el cielo se enciende, y tú también. Marte quiere avanzar a toda prisa, Mercurio lanza ideas a la velocidad del rayo, y Neptuno difumina las líneas lo justo como para tambalear tus certezas. Hay tensión en el aire: una palabra puede escaparse sin pensar, un impulso puede pillarte por sorpresa, un proyecto puede nacer de forma inesperada. Sientes que todo se calienta, y es normal: Aries prende la mecha.
Pero no se trata de lanzarse sin pensar. El fuego ilumina, sí, pero también puede quemar. Antes de mandarlo todo al aire, respira hondo y tómate un minuto. Este empujón celeste está para despertarte, no para desestabilizarte.
En el amor, Venus coquetea con Urano y no es precisamente tranquilo: pueden aparecer sorpresas, salir a la luz verdades o transformarse los vínculos. Escuchar bien lo cambia todo.
Mercurio también está activo en Aries: palabra directa, mente rápida, sin rodeos. Si canalizas bien este estallido mental, puedes empezar un proyecto que realmente hable de ti. Adelante, pero con consciencia. Es momento de decidir, sí, pero con intuición, no por impulso.
El 16 de mayo, la luna nueva se instala en Tauro
Esta luna nueva avanza tranquila, segura de sí misma, y te susurra al oído: “¿Y si por fin pusieras bases sólidas?”. Júpiter te cuida y te anima a creer en tus proyectos, pero no de cualquier manera: aquí se construye para que dure. Lo que importa es la fiabilidad, la coherencia y las ganas de creer a largo plazo.
Nada de correr por todas partes: hay que colocar cada ladrillo con cuidado. Marte en Aries te da el valor para empezar, decir lo que realmente quieres y pasar a la acción sin dudar. Venus en Géminis añade una chispa alegre en tus conversaciones: una mirada cómplice, una palabra ligera, una conexión que reconforta. El amor toma un aire de juego, sin perder sinceridad.
Mercurio en Géminis despierta tu mente. Tu cerebro va rápido, las ideas fluyen, las charlas se multiplican. Sientes que todo puede ordenarse si encuentras el equilibrio justo: un pie en el sueño y otro en la realidad. Este cielo te impulsa a ir hacia lo que realmente te hace bien, no hacia lo que se espera de ti. Es momento de ordenar, anclar y creer. Con dulzura, pero sin retroceder.
15 de junio: Luna nueva en Géminis
La luna nueva llega a Géminis y sopla un viento de comunicación, de ideas que brotan sin parar, de ganas que van en todas direcciones. La mente chispea, quiere hablar, convencer, moverse, hacerlo todo a la vez… Pero Saturno observa con escepticismo: “¿Sabes adónde vas, al menos?”. Así que antes de decir que sí a todo, mejor ordenar, pensar, y sentar buenas bases. Si no, será un espectáculo de fuegos artificiales… sin final brillante.
¿Y en el amor? Venus en Leo enciende los focos: el encanto ruge, las miradas queman y las declaraciones son intensas. Pero Plutón, enfrente, recuerda que detrás del glamour puede haber juegos de poder. Pasión, sí. Pero no a cualquier precio. Si caen las máscaras, prepárate. La luna coquetea con Neptuno en un ángulo confuso: cuidado con las ilusiones. Que algo sea bonito no significa que sea cierto. Escucha tus deseos, pero con los pies en la tierra. Todo lo que dices y haces deja huella.
Esta semana, el universo te empuja (o te sacude) a separar lo que brilla de lo que realmente vale. Decide qué quieres mostrar. Esta vez, sin actuación. Queremos verdad, autenticidad.
14 de julio: Luna Nueva en Cáncer
Hay silencios que dicen más que mil palabras. Esta luna nueva en Cáncer no hace ruido, pero remueve. Si creías haber guardado ciertas emociones en un rincón, te equivocas: regresan, en oleadas o en susurros. Tus raíces, tus recuerdos, tus valores… todo vuelve y se sienta contigo. Es momento de bajar el ritmo y preguntarte qué te hace realmente bien. Reencuéntrate.
Saturno no bromea. Te mira, con los brazos cruzados: “¿Te comprometes o sigues esquivando?” No hay botón de pausa. Quiere firmeza, coherencia, verdad. Y Júpiter, detrás, anima: “Piensa en grande, pero con base.” No hay que correr. Hay que construir.
En el amor, la cosa está movida. Venus y Marte van por separado: malentendidos, roces, susceptibilidades. Un comentario fuera de lugar y todo estalla. Consejo: no respondas en caliente. Respira, espera, habla con calma. Ahí se dicen las verdades.Y Neptuno susurra: confía en tu intuición. No en teorías—en lo que sientes. Escribe, prende una vela, sueña algo nuevo. Todo empieza ahí, en lo sutil.
12 de agosto: Llega la luna nueva en Leo
Esta lunación no susurra, ruge. En Leo, la luna nueva te invita a erguirte, con la mirada firme y el corazón latiendo con fuerza. No se trata del ego, se trata de presencia. Tienes algo que decir, que mostrar, que vivir, y esta vez, esconderse no es una opción. Mercurio potencia tu elocuencia: tus palabras resuenan, tus ideas dan en el blanco. No hace falta alzar la voz, la intención es lo que impacta.Venus calienta tus intercambios: cumplidos espontáneos, miradas sinceras, gestos tiernos. Pero no te dejes arrastrar por el brillo de los focos. Júpiter podría hacerte creer que todo está permitido. Pero no, no todo. No es el exceso lo que marca la diferencia, es la sinceridad.
Y ahí aparece Urano, del brazo con Venus, para romper con la rutina. Un escalofrío inesperado, un encuentro que te sacude, una chispa repentina: viene de la nada, pero lo despierta todo. No lo pienses demasiado. Sigue ese impulso, a veces acierta antes que la razón. Marte en Cáncer te lleva un poco hacia dentro. No para esconderte, sino para sentir lo que realmente vibra en ti. La intensidad de las relaciones puede sacudirte, pero no es nada que no puedas manejar si respiras antes de responder.
Neptuno cierra el baile como un poeta soñador. Dibuja brumas, difumina los contornos, pero no es una trampa. Es una apertura. Una intuición. Un sueño que asoma. Si lo sientes, no lo descartes. Algunas chispas solo quieren crecer. Se abre un nuevo ciclo. Comienza aquí, en ese relámpago de verdad que aparece cuando te atreves a ser plenamente tú.
11 de septiembre: Luna nueva en Virgo
Esta vez, nada de palabrería inútil. Virgo entra en escena y marca el ritmo: claridad, coherencia, eficacia. Nada rígido, pero sí imprescindible. Sientes la necesidad de ordenar, de poner un poco de sentido en el desorden, en tus pensamientos, tus prioridades, tu rutina. No para que quede bonito, sino para que funcione. Para que te refleje de verdad.
El Sol en Virgo ilumina donde algo se traba. No te suelta hasta que veas lo que necesita ser ajustado. Puede ser un detalle, una palabra, una decisión precipitada... Todo cuenta. Mercurio, bien situado en Libra, suaviza el ambiente: te ofrece perspectiva, fluidez en la palabra, una visión más clara. Siempre que seas sincera. Sobre todo contigo misma.
Pero aparece Neptuno y difumina los límites. Una nube borrosa que vuelve inciertos los contornos. Podrías dejarte llevar por una idea seductora pero inestable. Alto. Respira. Comprueba. Ajusta. No es momento para engañarte.
Detrás, Urano y Plutón sacuden lo que está demasiado fijo. ¿Surgen tensiones? Déjalas hablar. Señalan lo que necesita moverse. Puedes resistirte o aprovechar para reajustar una dinámica vacía. El cambio no se impone: se organiza.
Y Venus en Escorpio añade un toque de pasión a tus relaciones. Los sentimientos se intensifican. Algo fuerte está en juego, pero es mejor no perderse en ello. Pregúntate: ¿qué te hace bien? ¿Qué te impulsa hacia adelante? Esta lunación te ofrece un espejo: tú decides qué quieres ver en él.
10 de octubre – Luna nueva en Libra
No hay lugar para las apariencias. Esta lunación te invita a revisar tus relaciones con honestidad. Las sonrisas fingidas, los vínculos tibios y los compromisos desequilibrados ya no funcionan. Algo te inquieta: una palabra que suena falsa, un gesto ausente, un desequilibrio que ya no puedes ignorar. Es el momento de ajustar, de reequilibrar, de poner las cosas sobre la mesa. No para herir, sino para ser sincera.
Saturno te mira directo a los ojos y pregunta: "¿Estás dispuesta a asumir?". Basta de medias tintas. Quiere algo real, firme, duradero. Ya no avanzas con promesas vacías. Caminas con madurez. La armonía no cae del cielo, se construye. Y eso exige valentía.
Mientras tanto, Venus retrógrada en Escorpio lo complica todo. Las emociones se desbordan, las sensaciones se intensifican y asuntos del pasado que creías cerrados reaparecen. No reacciones con violencia ni con entusiasmo. Date un respiro. Deja que baje la tensión antes de hablar. Antes de decidir.
Y luego Júpiter sopla una palabra de esperanza. Nada está escrito en piedra. Incluso en el caos hay un hilo que seguir, una idea que sembrar, una dirección que tomar. Si avanza despacio, no significa que no se mueve. Significa que se están poniendo los cimientos.
Hazte las preguntas adecuadas: ¿Qué esperas de los demás? ¿Y tú, qué ofreces? Sé clara, sé justa. Esta luna nueva no viene a maquillar las apariencias, sino a restaurar el equilibrio. Y cuando es justo, se nota. Se respira mejor. Se mantiene en pie.
El 9 de noviembre es la luna nueva en Escorpio
El ambiente de esta luna nueva no es nada suave. Aquí no hay medias tintas ni falsedades: la Luna te sumerge directamente en las profundidades de tu psique. ¿Pensabas que podías evitar la introspección? Fallaste. Esta lunación te agarra por el cuello y te obliga a mirar de frente lo que hierve bajo la superficie. Es crudo, intenso, está vivo.
Marte y Plutón, esos dos jefes del zodiaco, se enfrentan entre bastidores y lanzan chispas en tus relaciones y proyectos. Surgen malentendidos, las tensiones aumentan: no te alarmes, es señal de que algo debe moverse.
Al final de la semana, Mercurio y Venus suavizan el ambiente. Las conversaciones se calman, las palabras no dichas finalmente encuentran su voz. La atmósfera se aligera, los nudos se deshacen. En el trabajo, Saturno está atento: te brinda una estabilidad valiosa, especialmente si reina la incertidumbre a tu alrededor. Aprovecha para sentar bases sólidas y distinguir lo esencial de lo superfluo.
El fin de semana es un premio mayor: Venus, Marte y Júpiter se unen para fortalecer tus relaciones y finanzas. Oportunidades inesperadas, encuentros que hacen vibrar, proyectos que despegan: ¡mantén los ojos bien abiertos!
El 9 de diciembre, la luna nueva está en Sagitario
La luna nueva en Sagitario no es tibia: te impulsa a salir de tus rutinas, sacude tus certezas y te da un fuerte deseo de morder el futuro con todas tus ganas. La aventura no es solo una opción, es una urgencia cósmica. Atrévete a salir de tus carriles, apunta lejos, sueña más fuerte: esta lunación quiere ver de qué estás hecho.
Pero cuidado, la pasión llega en modo Escorpio con Venus que añade picante. Los deseos se vuelven ardientes, las emociones se disparan, especialmente en el amor y la amistad. Aquí no hay lugar para medias tintas: se ama, se vibra, se quiere algo verdadero, profundo y transformador.
Pero donde hay intensidad, también hay complejidad: celos, secretos, pequeñas tormentas emocionales... Nada será tibio, pero todo puede revelarse. Presta atención a lo que sucede bajo la superficie y mantén la cabeza fría para evitar trampas de posesividad o reacciones impulsivas.
Mercurio se une con Saturno: eso ayuda a canalizar la energía de Sagitario para no dispersarse. Aprovecha para estructurar tus ambiciones, organizar tus ideas y poner bases sólidas a tus proyectos. Es tiempo de apuntar lejos, pero con un plan firme. El futuro sí, pero no en modo improvisado total.
Cuidado a mitad de semana, pues los planetas se rozan, las palabras se deslizan y los malentendidos acechan. Un consejo: piensa bien antes de responder y no des nada por sentado. La comunicación requiere tacto, sobre todo si las emociones están a flor de piel.
Saturno en Aries pone foco en los asuntos colectivos. Este regreso directo podría subrayar algunas injusticias o tensiones en la sociedad. Son necesarios ajustes, pero se trata sobre todo de poner límites y aclarar responsabilidades. Así, esta luna nueva en Sagitario es un llamado a una revisión constructiva, donde la búsqueda de tu verdad interior se mezcla con la necesidad de reevaluar tu relación con el poder. Se anuncia un hermoso desafío de transformación.






