Júpiter rige el signo de Sagitario y representa las ambiciones del ser. Ya sea en el ámbito humano, social o espiritual el planeta gigante (el más grande del sistema solar) tiende a amplificar, y multiplicar lo que toca. Por ello, uno puede esperarse del Dios de los Dioses lo mejor....¡o lo peor! Si Saturno tendía a ordenar los planes y a construir, a estructurar nuestros comportamientos y nuestra existencia, Júpiter alentará y dará la envergadura espiritual al edificio, dará vida a la estructura.

Lo que hay que saber sobre Júpiter: el Benéfico Mayor
Gran repartidor de oportunidades, podemos contar con su presencia para amar, poner en movimiento y generalmente desencadenar el acontecimiento, ocasionar el encuentro que nos permitirán habitar y nutrir los grandes ciclos de transformación que rigen y anuncian el movimiento de los planetas pesados (Plutón, Neptuno, Urano y Saturno) cuya lista clausula ¡con brío! Júpiter tiene la fama de ser un gran repartidor de generosidades, de favorecer la expansión en todos los campos de la vida y, ¡representa a menudo las buenas suertes caídas del cielo! Sin embargo, no nos fíemos de esta visión muy optimista y de hecho muy jupiteriana del planeta por que aunque Júpiter promete la luna, no olvidemos que rige por tradición el rayo y también puede golpear y, ¡destruir!
Júpiter en nuestro tema
Allí donde Saturno llevaba limitación, impedimento y a veces renuncia, Júpiter nos invita a abrir nuestros horizontes y a empujar las fronteras en la medida de lo posible. Ya no se trata de medir y contener sino de ampliar, crecer...realizarse. Bajo la tutela de Júpiter, el ser se afirma, busca y encuentra su sitio y su estatus oficial en la sociedad, apunta a lograr su integración y a veces a alcanzar las cumbres. Bajo la tutela de Júpiter, vemos a lo grande, ¡queremos mucho...! ¡Y a veces todo!
El planeta infla por tanto nuestras aspiraciones y según su posición en nuestro tema natal, avivará nuestro deseo de dominar tanto en el aspecto material como social, incitándonos a superarnos para alcanzar nuestras metas y, en paralelo pero igualmente esencial, a obtener la aprobación de la sociedad. Pues todas las profesiones que confieran de alguna manera honradez y respeto serán asimiladas a la función jupiteriana. Los jueces, los profesores y los líderes de toda clase representan simbólicamente la voluntad de imponer, el afán de reconocimiento ligados a la naturaleza generosa, ambiciosa y a veces excesiva del planeta. Y para los que ya no se satisfacen con pequeñas glorias pasajeras, el terreno filosófico o espiritual representará el desarrollo final del poder de Júpiter al que igual que le gusta imponer las leyes y arbitrar los intercambios...en la tierra....también quiere exaltar nuestros ideales y amplificar nuestra capacidad de trascender ese campo terrestre para echarnos a volar... ¡hacia el cielo!
Así pues, Júpiter, representado muy a menudo en la mitología por un águila que planea con las alas desplegadas por encima de la condición humana y, por lo tanto, que se eleva por encima de la condición humana, expresa nuestra necesidad .... de lo divino pero también nuestra sed de descubrimiento, nuestras ganas de evadirnos, viajar, explorar otros parajes e ir más allá de todo límite, ¡hasta de las más altas regiones del espíritu! Las personalidades marcadas por el planeta serán propensas a expatriarse, elegirán a veces una actividad que les lleve lejos de su lugar de nacimiento y se realizarán al tomar la carretera... ¡hacia otra lugar! Júpiter abre las puertas, favorece a priori las gracias del cielo, nutre nuestra imaginación y desencadena a menudo las oportunidades que permitirán a nuestro destino escribirse...
Sin embargo no abusemos del poder conferido por el planeta del todo es posible y también de todos los excesos, para abrevar a ultranza nuestras tendencias a la megalomanía, malgastar nuestra preciosa energía y adoptar comportamientos bulímicos. No hay que dejarse llevar a la deriva al igual que esos seres "devorados" por la ambición que cualquier día pueden ser llamados a la orden por Saturno que vendrá entonces a sancionar sus desbordamientos... ¡Y les recordará sus responsabilidades privándoles de todo!
A nivel físico Júpiter representa la función hepática, la calidad de la sangre y de su flujo, y corresponde a las caderas y a los muslos....Estimula nuestro entusiasmo, decupla nuestros impulsos generosos y si logramos canalizar las fuerzas vivas que genera naturalmente, puede llevarnos cualquier día a alcanzar un ideal bien sea terrestre, mundano o al final... divino.
Júpiter hoy
¡El planeta gigante ingresó en el signo de Leo el 30 de junio de 2026 y no lo abandonará hasta el 26 de julio de 2027!
En este signo de fuego, Júpiter está exaltado y brilla con intensidad, lo que permite que nuestro ego se exprese de la manera más creativa posible. ¡Así que nada de quedarse en un segundo plano: se trata de intentar conquistar el primer puesto del podio! Tanto si estamos en pareja como si seguimos solteros, podemos contar con un poder de seducción en su mejor momento para hacer saltar chispas en el amor o brillar en sociedad.
Por el contrario, si Júpiter recibe aspectos disonantes, ¡cuidado con los excesos que podrían acabar perjudicando nuestra reputación, con los desbordamientos de todo tipo y con la fuerte tentación de querer dominarlo todo y a todos!
¡A partir del 26 de julio de 2027 (y hasta el 24 de agosto de 2028), Júpiter entra en Virgo!
Poco cómodo en este signo prudente y analítico, Júpiter en exilio tendrá que adaptarse a los acontecimientos, en lugar de animarnos a llevar las riendas. ¡Esta exigencia de gestionar el día a día de forma racional podría frenar nuestra expansión!
Para sacar el máximo partido de este ciclo, en 2027 (y en 2028) se recomienda priorizar el servicio a los demás y a la comunidad, en lugar de defender nuestros intereses personales. ¡Avisados estamos!






